El pecado o algo parecido (Francisco González Ledesma, 2002)

Título: El pecado o algo parecido.
Autor: Francisco González Ledesma.
Año de publicación: 2002.
Editorial: Planeta.


"Cuando Méndez llegó a Madrid, la ciudad estaba viviendo, pues, un delicioso y podrido otoño. Las platerías cercanas a la plaza Mayor brillaban con sus piezas de piso antiguo y mujer casada de entreguerras. Sobre sus escaparates, al caer la tarde, se derramaba un sol imperial, financiado por Carlos V. Los mesones antiguos, segovianos o no, hacían ofertas de temporada y hablaban de lechales finísimos, alimentados con gusanos de seda. La gente de la estación de Atocha iba bien vestida, leía al menos un periódico al mes y ya nada tenía que ver con la boina, la maleta de cartón y el español ahumado: ahora subía audazmente en el Ave, era cosmopolita, se daba cuenta de que ya no hay fronteras en Europa ni en La Mancha, elogiaba la libertad, amaba la buena vida, sabía distinguir entre un crianza y un reserva y había oído hablar de gloriosas mariscadas servidas en algún sitio de la carretera de La Coruña".


Se dice que el género negro encuentra su origen en el western y, en el caso de Francisco González Ledesma, esa relación no podría haber sido más palpable. El autor barcelonés, bajo el pseudónimo de Silver Kane, encarnó a uno de los referentes de la literatura pulp ambientada en el Lejano Oeste pero producida en el estado español durante las décadas 60 y 70 junto con otros nombres destacables como Marcial Lafuente y José Mallorquí. En una coyuntura donde la literatura social estaba acosada o domesticada por la censura franquista, estos autores proporcionaban entretenimiento de masas con novelas baratas y accesibles. Libros que llegaron a amplios sectores populares gracias a tramas ágiles, concisas y repletas de acción. Así se mantenían a flote estos obreros de la literatura popular, sorprendentemente prolíficos, publicando principalmente en editoriales como Bruguera o Rollán por muy poco dinero, y ambientando sus historias en un lugar tan lejano en tiempo y espacio como el Far West. Con ello eludían las persecuciones y represalias que, de haber ambientado sus novelas en la sociedad española, ciertamente habrían tenido que soportar por parte del régimen.

En 1983, ya en democracia (o algo parecido), Ledesma publica "Expediente Barcelona" y con este título marca el inicio de una serie literaria protagonizada por el inspector Ricardo Méndez. Méndez es un policía desencantado, machista y algo cínico que trabaja en Barcelona y, en un entorno sórdido y envilecido, ha aprendido a desenvolverse con la rudeza que corresponde. Aún así, bajo esa capa de cinismo e indolencia se adivina una ternura y una sensibilidad hacia la gente honesta y quienes más sufren y, sobre todo, unas ansias irrefrenables por llegar a la verdad. La impresión del personaje es parecida a la que Philip Marlowe, el personaje de Chandler, inspira en sus últimas novelas. Méndez tampoco siente ningún interés en ascender dentro del cuerpo. De hecho, sería extraño verle arrestar a alguien ya que lo habitual es que se muestre indulgente con aquellos que delinquen por necesidad o por razones nobles. Esto le ha valido un desprestigio absoluto en el cuerpo de policía.

En "El pecado o algo parecido" hallamos la sexta novela de la serie, con un Méndez melancólico y contemplativo, superado por las vicisitudes del caso que se le presenta. La trama transcurre entre Barcelona, Madrid y París. Ledesma hace vibrar la memoria y la identidad de los barrios populares como un fantasma de tiempos pasados con reminiscencias en el presente. Para ello se vale de su prosa fluida y sensorial, con la que genera imágenes que permanecen en el lector; y es que Ledesma, pese a ser un escritor increíblemente versátil, tiene un estilo propio y una manera particular de narrar historias, en la que destacan sus cualidades como excelente creador de atmósferas.

Una grabación en una casa de los Altos de Serrano donde se escucha a una mujer siendo asesinada y dos curas que cargan el cadáver de un muerto son el pistoletazo de salida. Ambientes sórdidos y decadentes en los que se llevan a cabo hechos sórdidos y decadentes, sociópatas con americana y corbata que amasan grandes fortunas y la falta de escrúpulos que las acompañan. En "El pecado o algo parecido" se vislumbran contradicciones internas en varios aspectos de la sociedad española, sobre todo religiosos y de clase, a las que Ledesma nos invita a mirar sutilmente. Una novela urbana en la que, más allá de la trama, el espíritu de un tiempo y lugar concreto encuentra los medios para expresarse.

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